Blog

Cómo saber si estás preparado para competir

viernes, 19 de octubre de 2018
Publicado en:

Antes de enfrentarnos a cualquier tipo de competición, ya sea por asfalto o por montaña, debemos parar un momento y analizar si realmente estamos listo para un desafío de tales características. Seas corredor habitual o un principiante que acaba de iniciarse en esto del running, existen circunstancias que se deben valorar antes de lanzarse a la aventura.

Son muchos los factores que hay que tener en cuenta, por ejemplo, la distancia escogida. Es muy diferente correr una Media o una Maratón que lanzarse de cabeza a por una Ultra. Es necesario conocer y entender el nivel de exigencia que posee cada modalidad, comprobando primero si nuestro cuerpo reúne las condiciones para aguantar un recorrido de más de 100 kilómetros o si, por el contrario, es necesario bajar un poco el ritmo y optar por una distancia más adecuada a nuestro estado físico.

Es algo que podemos comprobar en nuestros entrenamientos, analizando nuestro ritmo de carrera, el tiempo que tardamos en completar el recorrido y el aguante de nuestro cuerpo. De hecho, el volumen del entrenamiento será una de las variables más importantes de cara a conocer nuestro punto de partida. La experiencia, es decir, el volumen de kilómetros previos que hayamos ido acumulando de competiciones anteriores, también es un elemento vital del que no debemos olvidarnos, ya que nuestras articulaciones estarán más acostumbradas a los impactos, debido a la práctica constante, trabajando a intensidades altas.

A partir de ahí, será más sencillo seleccionar una carrera y una distancia acorde con nuestra situación. Esa selección será el siguiente paso en nuestra preparación de cara a la competición. Por ejemplo, no es lo mismo una carrera de 60 kilómetros con 3.000 metros de desnivel acumulado, que otra de la misma distancia pero con un desnivel acumulado de 8.000 metros, porque el tiempo empleado en completarlas no será igual. Y, por supuesto, debemos estudiar en detalle el recorrido elegido, el tipo de perfil, la distancia, el desnivel acumulado, el tiempo que nos puede llevar esa carrera y los obstáculos que podemos encontrarnos, especialmente cuando hablamos de una carrera de montaña, donde los senderos pueden jugarnos más de una mala pasada.

Una vez tenemos bien claro el recorrido, llega la hora de considerar qué vamos a llevar con nosotros en nuestra mochila. Dependiendo de la distancia escogida, lo más probable es que pasemos por puntos de avituallamiento donde nos abastecerán con comida y bebida, un punto a tener en cuenta si no queremos llevar nuestra mochila demasiado cargada, lo que nos supondrá un lastre a la larga, más avanzado el recorrido. Sin embargo, siempre se recomienda llevar suficiente hidratación para todo el recorrido, comida ligera para transportar (barras energéticas, geles, nueces, almendras...), luz frontal (en caso de que vayamos a correr durante la noche) o un pequeño botiquín (vendas, esparadrapo, apósitos para ampollas, vaselina, antiinflamatorios…).

Estos son algunos de los puntos más importantes a tener en cuenta para saber si realmente estamos preparados para competir. Más vale prevenir que curar, y nuestra integridad y seguridad física es siempre lo primero antes de lanzarnos sin pensar a por la carrera que nos parezca más interesante.

Editor Bluetrail

Comentarios

Añadir Comentario